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Los estudios retrasados de la FDA dejan preguntas sin respuesta sobre la seguridad
KFF Health News encontró cientos de estudios exigidos por la FDA que están atrasados, lo que deja incertidumbre sobre los riesgos y el valor de medicamentos y dispositivos médicos.
Un estudio de seguridad exigido cuando la FDA aprobó en 2021 el medicamento para enfermedades autoinmunes Tavneos sigue muy retrasado, según KFF Health News. Para el otoño pasado, solo 21 de los 300 participantes previstos se habían incorporado al estudio, mientras la agencia identificaba decenas de informes de daño hepático que consideraba posiblemente o probablemente relacionados con el medicamento.
El caso pone de relieve una debilidad más amplia del sistema de la FDA, que permite que los productos salgan al mercado al tiempo que exige a los fabricantes responder después a las preguntas pendientes sobre su seguridad o eficacia. Un análisis de los datos de la FDA realizado por KFF Health News encontró casi 600 estudios poscomercialización retrasados que abarcan casi 350 productos. Algunos llevaban más de 10 años de retraso, mientras que otros aún esperaban un plan de investigación viable.
La aprobación puede llegar antes de que se tengan todas las respuestas
Tavneos, fabricado por Amgen, fue aprobado para enfermedades autoinmunes poco frecuentes pese a las preocupaciones planteadas por expertos de la agencia durante la evaluación. Los registros de la FDA señalaban que la información sobre seguridad era limitada, y la aprobación incluía el requisito de realizar un estudio a más largo plazo una vez que el medicamento entrara en el uso médico habitual.
Este enfoque refleja una disyuntiva. Adelantar un tratamiento puede ayudar a pacientes con enfermedades graves y pocas alternativas. Las pruebas recopiladas antes de la aprobación también pueden no detectar problemas que solo aparecen después de que un producto se utiliza en una población mucho más grande y diversa durante un periodo más prolongado.
El riesgo es que las pruebas de seguimiento no lleguen a tiempo. En ese caso, pacientes y profesionales clínicos pueden quedarse sin una imagen clara de los beneficios y peligros de un producto, mientras aseguradoras, empleadores y programas públicos siguen pagando tratamientos cuyo valor continúa siendo incierto.
El cardiólogo Sanket Dhruva, profesor asociado de la Universidad de California en San Francisco que ha estudiado la investigación poscomercialización, dijo que estos requisitos con frecuencia han carecido de fuerza práctica. Aaron Kesselheim, profesor de la Facultad de Medicina de Harvard que también ha examinado el sistema, dijo que reducir las pruebas antes de la aprobación impondría mayores exigencias a los estudios realizados posteriormente.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos, que supervisa la FDA, dijo que los retrasos pueden tener explicaciones legítimas y deben evaluarse individualmente. La portavoz Emily Hilliard advirtió que el mero hecho de que un estudio se retrase no demuestra que un producto tenga un problema de seguridad o eficacia sin resolver.
Alison Chartan, portavoz de Amgen, dijo que la empresa sigue trabajando en la investigación sobre Tavneos y mantiene su compromiso de terminarla.
Los retrasos afectan a medicamentos, implantes y otros productos
Los registros de la FDA examinados por KFF Health News incluyen estudios sobre medicamentos, productos biológicos como vacunas y terapias génicas, y dispositivos médicos. El trabajo poscomercialización puede adoptar la forma de un ensayo clínico o un análisis de datos de pacientes, y un solo producto puede estar cubierto por varios estudios.
Entre los ejemplos de dispositivos figura el CustomFlex Artificial Iris, un implante utilizado para sustituir un iris dañado, defectuoso o ausente desde el nacimiento. Un protocolo de estudio aceptado en 2019 debía hacer seguimiento de niños durante cinco años. Una página de la FDA descargada en agosto mostraba que no había participantes inscritos. Barbara Fant, de Clinical Research Consultants, dijo que la rareza de la aniridia dificulta el reclutamiento y que las empresas y el grupo de investigación están analizando otras formas de cumplir los requisitos de la FDA. Dijo que la seguridad a largo plazo sigue siendo una prioridad.
Un estudio del tratamiento contra el covid de Pfizer, Paxlovid, en mujeres embarazadas debía completarse para finales de 2024. Los registros de la FDA indican que no se cumplieron los plazos de finalización ni de presentación del informe final. Pfizer dijo que estaba trabajando con la agencia y que tenía la intención de presentar sus resultados tan pronto como fuera posible.
El sistema Scandinavian Total Ankle Replacement también cuenta con un estudio de larga duración que no alcanzó la escala prevista. El ensayo, aprobado en 2009, debía incluir al menos a 500 personas, pero contó con 142. Los datos de la FDA mostraron que casi la mitad experimentó uno o más acontecimientos adversos, incluidos casos que implicaron nuevas operaciones, revisiones o retiradas. Los representantes de los comercializadores actuales y anteriores no respondieron a las consultas de KFF Health News.
Otro ejemplo es Oxaydo, un producto de oxicodona llamado originalmente Oxecta y promocionado como diseñado para disuadir del abuso. La FDA exigió una investigación sobre si reducía el uso indebido, el abuso, las sobredosis, las muertes y la adicción, cuyo informe final debía presentarse inicialmente en 2016. La agencia registró en 2022 una carta por falta de respuesta. La propiedad cambió varias veces, y Acura Pharmaceuticals dijo en una presentación de 2023 que no seguiría comercializando el producto, ya que sus patentes comenzaban a expirar. Los registros de la FDA ahora indican que Oxaydo está discontinuado.
Una carga mayor podría recaer en la investigación de seguimiento
La base de datos de la FDA revisada por KFF Health News incluía más de 250 estudios cuyos plazos originales para presentar el informe final vencían antes del 31 de julio de 2026. La agencia a veces ha aprobado prórrogas y otras veces las ha rechazado; en un pequeño número de casos, el producto fue retirado antes de que terminara la investigación. Su definición de «retrasado» abarca los estudios cuyo plazo ha vencido o que ya no siguen su calendario original.
Las bases de datos de dispositivos médicos revisadas en agosto también contenían decenas de estudios marcados como atrasados. Los hallazgos son importantes porque las pruebas poscomercialización orientan la prescripción, las decisiones de los pacientes y el gasto mucho tiempo después de la aprobación regulatoria.
Las consecuencias podrían ser mayores con los cambios de política destinados a acelerar las evaluaciones de medicamentos. En febrero, los dirigentes de la FDA anunciaron que un ensayo clínico, en lugar de dos, se convertiría en la base predeterminada para la aprobación. Funcionarios de la agencia sostuvieron que el cambio podría reducir los costos de los fabricantes y hacer que los medicamentos llegaran más rápido a los pacientes, al tiempo que afirmaron que no debilitaría la seguridad ni la eficacia. También mantuvieron que varios estudios pueden producir conclusiones equivocadas.
Los investigadores dicen que, si se recopilan menos pruebas antes de la aprobación, la agencia debe ser especialmente eficaz para exigir y completar el trabajo de seguimiento. Sin ello, un acceso más rápido puede conllevar un periodo más largo en el que pacientes y médicos tengan que tomar decisiones con información incompleta.