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Trump firma una importante ley de sanciones contra Rusia dirigida a los compradores de petróleo
La nueva ley estadounidense amplía las sanciones contra Rusia y otorga a Donald Trump poderes para penalizar a los países que compren su petróleo y gas.
Una nueva ley estadounidense otorga a Donald Trump amplios poderes para intensificar la presión económica sobre Rusia, incluida la posibilidad de imponer aranceles de hasta el 100 por ciento a los principales compradores de petróleo y gas rusos. El presidente promulgó la medida el viernes, según informó Al Jazeera.
La legislación está dirigida contra el Gobierno ruso, su sistema financiero, la industria energética y el sector de defensa. También apunta a la red de petroleros utilizada para transportar petróleo ruso fuera del alcance de las restricciones occidentales. El presidente ruso, Vladimir Putin, altos funcionarios y empresarios adinerados se encuentran entre los afectados por las sanciones.
La autoridad para imponer aranceles podría tener su mayor efecto en China e India, los dos mayores compradores de crudo ruso. La ley también renueva o amplía las restricciones que afectan a las industrias energética y armamentística de Irán, extendiendo su alcance más allá de la guerra en Ucrania.
Un voto bipartidista poco habitual
La medida se denomina Ley Lindsey O Graham de 2026 para sancionar a Rusia e Irán, en honor al senador republicano Lindsey Graham, quien trabajó en ella durante más de un año antes de morir inesperadamente en julio. El senador demócrata Richard Blumenthal ayudó a redactar el proyecto de ley.
El Senado aprobó la legislación el mes pasado. La Cámara de Representantes hizo lo propio el miércoles, cuando 58 demócratas se unieron a los republicanos para respaldarla. Su aprobación representa la primera gran medida centrada en Ucrania que obtiene el visto bueno del Congreso en más de dos años.
El respaldo de ambos partidos dio al proyecto un impulso inusual en un momento en que el apoyo político en Estados Unidos a nuevas medidas contra Rusia ha estado marcado por los desacuerdos. Sus defensores sostienen que restringir el acceso del Kremlin a los ingresos energéticos podría debilitar las finanzas que sostienen su invasión y hacer más probables las negociaciones.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, había instado a los legisladores a aprobar la legislación antes de la votación. La describió como un instrumento poderoso para influir en Moscú. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que la medida pretendía ejercer la mayor presión posible sobre el esfuerzo bélico de Rusia.
Blumenthal también presentó el proyecto como una forma de animar a Putin a entablar conversaciones, argumentando que Estados Unidos disponía ahora de un medio más claro para hacer sentir sus exigencias.
Preocupación por los aranceles y su aplicación
Los detractores de la ley se centraron especialmente en la disposición que permite imponer aranceles a los mayores clientes de la energía rusa. Hakeem Jeffries, líder de la minoría en la Cámara de Representantes, votó en contra de la medida. Advirtió de que las facultades arancelarias podrían aumentar los gastos de los hogares estadounidenses y sostuvo que el marco de sanciones contenía deficiencias que permitirían eludirlas.
El énfasis de la legislación en la llamada flota en la sombra de Rusia refleja la dificultad de hacer cumplir las restricciones vigentes sobre el petróleo ruso. Estos petroleros ayudan a transportar suministros a través de los mercados internacionales pese a las sanciones occidentales. Al dirigirse contra los buques y las instituciones financieras vinculadas al comercio energético de Rusia, la nueva ley busca limitar tanto la venta de crudo como el dinero que genera.
El posible efecto sobre India ya es políticamente delicado. El Gobierno indio afirmó que seguía comprometido con proteger el suministro energético de sus 1.400 millones de habitantes, una posición que pone de manifiesto la tensión entre la estrategia de sanciones de Washington y las necesidades de los países que dependen de las importaciones rusas.
La amenaza arancelaria también podría afectar a China, cuyas compras son fundamentales para el comercio energético ruso. La decisión de Trump llega aproximadamente una semana antes de que tenga previsto recibir al presidente chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca. Ese momento sitúa las nuevas facultades como telón de fondo de una importante reunión entre Estados Unidos y China y podría convertir el comercio energético en un asunto destacado de las conversaciones entre ambos Gobiernos.
Presión sobre Moscú
La ley no impone por sí misma un arancel del 100 por ciento a todos los grandes compradores. En cambio, otorga a Trump la autoridad para decidir si utiliza ese poder y cómo lo hace contra los cinco mayores compradores de petróleo y gas rusos. Por tanto, la medida crea una posible escalada, no un nuevo régimen arancelario automático.
Sus defensores creen que esa posibilidad podría bastar para persuadir a los países de reducir sus compras o presionar a Moscú para que entable conversaciones. Los críticos temen que los costes se extiendan más allá de Rusia, afectando a los precios mundiales de la energía y a los consumidores estadounidenses, al tiempo que generan incertidumbre para los países que no se han sumado al enfoque de Estados Unidos.
Su importancia inmediata es tanto política como económica. Después de más de dos años sin que el Congreso aprobara una ley importante relacionada con Ucrania, los legisladores han enviado a la Casa Blanca una medida que combina sanciones contra Rusia con presión sobre sus socios comerciales. La firma de Trump convierte esa iniciativa del Congreso en una nueva herramienta de la política exterior estadounidense, cuyo impacto probablemente dependerá de la contundencia con que el presidente utilice la autoridad que ahora tiene a su disposición.