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Buterin expone la visión de Ethereum como un ordenador mundial criptográfico
El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha presentado un diseño a largo plazo basado en pruebas de conocimiento cero, una mayor privacidad y computación descentralizada fuera de la cadena principal.
El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, ha descrito un futuro en el que la red combina el consenso de la cadena de bloques con criptografía avanzada, tecnología de privacidad y computación realizada fuera de la cadena principal. En una entrada de blog publicada el 27 de septiembre, presentó esa dirección como la aparición de un «ordenador mundial criptográfico».
CryptoBriefing informa de que el argumento de Buterin es menos un calendario detallado de productos que una declaración sobre hacia dónde podría dirigirse Ethereum durante la próxima década. Para 2030, espera que la red difiera claramente de la plataforma propuesta por primera vez a principios de la década de 2010. Su diseño podría admitir niveles ajustables de computación, reducir las exigencias impuestas a los operadores de nodos ordinarios y hacer que la privacidad forme parte del propio protocolo.
El cambio propuesto iría más allá de procesar simplemente un mayor número de transacciones. Cambiaría la forma en que Ethereum demuestra que la actividad es válida, cómo se distribuyen sus datos y cómo las aplicaciones descentralizadas siguen operativas cuando sus creadores originales ya no participan.
Las pruebas, en el centro del diseño
Un elemento central del plan de Buterin es el uso de sistemas de pruebas de conocimiento cero, en particular SNARKs y STARKs, dentro de la capa base de Ethereum. Estos métodos permiten a una parte demostrar que un cálculo se realizó correctamente sin revelar la información utilizada para producir el resultado.
En el caso de Ethereum, esto podría ofrecer una forma de ampliar la computación manteniendo la verificabilidad y mejorando la privacidad. En lugar de exigir a cada participante que reproduzca todas las operaciones subyacentes, la red podría depender más de pruebas criptográficas compactas de que el trabajo se completó correctamente.
La arquitectura de Buterin también incluye una forma optimizada de consenso de prueba de participación, PeerDAS y construcción de bloques multipartita. PeerDAS está concebido para repartir entre muchos nodos el trabajo de almacenar y suministrar datos. Esto evitaría exigir a cada nodo que conserve todo el conjunto de datos, sin dejar de respaldar la capacidad de la red para comprobar y acceder a lo que necesita.
Estos elementos apuntan a un sistema en el que la seguridad de Ethereum sigue arraigada en el consenso descentralizado, mientras que parte de la computación y de las responsabilidades relacionadas con los datos se gestionan mediante mecanismos criptográficos especializados e infraestructura distribuida.
Hegota marca un punto de inflexión
El hito más claro a corto plazo de la propuesta es la bifurcación Hegota, prevista para 2027. Buterin afirmó que podría ser la última actualización de Ethereum que resultara familiar a alguien que conociera la red tal como existía alrededor de 2015.
A partir de entonces, prevé un mayor énfasis en los STARK recursivos, la verificación formal, la protección frente a las amenazas cuánticas y un uso más amplio de las técnicas de conocimiento cero en el ámbito del protocolo. La sugerencia es que Hegota cerraría una fase del desarrollo de Ethereum antes de que la red entre en un periodo más centrado en la criptografía.
Por tanto, la bifurcación será una prueba importante para determinar si las ideas de la publicación de Buterin pueden convertirse en software funcional. CryptoBriefing la describe como la primera gran oportunidad para evaluar si la dirección propuesta puede pasar de una visión de alto nivel a la tecnología de producción de Ethereum.
Ethereum ya ha dado pasos que encajan con partes de este plan más amplio. Durante el último año, la red aumentó sus límites de gas, amplió la capacidad de blobs y avanzó en el trabajo sobre la tecnología zkEVM. En conjunto, esos cambios tienen como objetivo ayudar a Ethereum a gestionar una mayor actividad a un coste menor, manteniendo verificables las transacciones y la computación.
La descentralización sigue siendo el criterio
El argumento de Buterin no considera el rendimiento técnico como el único indicador de progreso. Advirtió de que una red puede volverse más rápida y, al mismo tiempo, perder las cualidades que la hacen valiosa si el desarrollo abandona la descentralización, la resistencia a la censura o el acceso sin permisos.
También propuso una prueba para las aplicaciones descentralizadas: ¿seguiría funcionando una aplicación si sus desarrolladores originales desaparecieran? Si no lo hiciera, su dependencia de esos desarrolladores pondría en duda su descentralización. La idea, que Buterin denomina «prueba de abandono», desplaza la atención de la forma en que se comercializa una aplicación a si los usuarios pueden confiar en ella sin un operador central permanente.
Ese principio vincula la hoja de ruta técnica de Ethereum con sus objetivos políticos y estructurales. Las herramientas de privacidad, la computación fuera de la cadena y unas pruebas más eficientes pueden mejorar la escalabilidad, pero por sí solas no garantizarían que el control esté ampliamente distribuido.
La comparación con la transición de Ethereum en 2022 de la prueba de trabajo a la prueba de participación subraya la posible importancia de la próxima etapa. La arquitectura criptográfica propuesta por Buterin no añadiría simplemente otra función a la red existente. Remodelaría la forma en que Ethereum gestiona la computación, la privacidad, los datos y la participación, y la bifurcación Hegota de 2027 ofrecería el primer indicio sustancial de cuánto de esa transformación puede materializarse.