World · · 3 min read
Jamaica insta a Cuba a reformar su economía y a una mayor integración mundial
La ministra de Asuntos Exteriores, Kamina Johnson Smith, ha pedido cambios en la economía cubana y una participación más sólida en los sistemas económicos internacionales.
La ministra de Asuntos Exteriores de Jamaica, Kamina Johnson Smith, ha instado a Cuba a emprender reformas económicas y ha pedido que el país se integre más plenamente en los sistemas económicos internacionales, según un informe del Jamaica Inquirer.
Johnson Smith hizo el llamamiento durante su intervención en la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sus declaraciones se produjeron durante los debates centrados en restablecer la cooperación multilateral en un momento de fuertes tensiones geopolíticas, emergencias humanitarias y un agravamiento de las presiones climáticas.
Vinculó el aislamiento económico de Cuba al bloqueo impuesto por Estados Unidos y afirmó que las circunstancias resultantes habían contribuido al sufrimiento de la población cubana. Jamaica, dijo, está profundamente preocupada por las dificultades que afrontan los cubanos.
La posición de la ministra sitúa las circunstancias económicas de Cuba dentro de un debate más amplio sobre cómo deberían cooperar los países pese a sus desacuerdos políticos. Su llamamiento combinó el apoyo a cambios dentro de Cuba con una petición de mayor acceso a las estructuras económicas internacionales.
Cuba y la cuestión del aislamiento
Las declaraciones de Johnson Smith abordaron tanto las dimensiones internas como las internacionales de la situación de Cuba. La reforma económica fue presentada como una parte de la respuesta, mientras que una integración más estrecha en los sistemas económicos mundiales fue identificada como otra.
La referencia al bloqueo de Estados Unidos dejó claro que Jamaica considera las dificultades de Cuba en el contexto de las restricciones externas, así como de las condiciones dentro del país. La preocupación de la ministra, según informó el Jamaica Inquirer, se centró en los efectos del aislamiento sobre los cubanos de a pie.
Sus comentarios también reflejaron el tema más amplio de la sesión de las Naciones Unidas: la necesidad de reconstruir la cooperación entre países cuando las relaciones internacionales están marcadas por la rivalidad. En ese contexto, Cuba se convirtió en un ejemplo de las consecuencias que pueden producirse cuando un país queda excluido de una interacción económica más amplia.
La ministra no desvinculó las cuestiones económicas de las responsabilidades internacionales más amplias. Sus declaraciones relacionaron el trato dispensado a Cuba con los principios de cooperación, la preocupación humanitaria y el papel de las instituciones internacionales.
Llamamiento a unas normas internacionales más firmes
Johnson Smith también aprovechó la sesión para subrayar la importancia del derecho internacional humanitario. Afirmó que deben respetarse las normas que rigen los conflictos armados y que debe protegerse a la población civil mientras las guerras continúan en distintas partes del mundo.
Ese llamamiento amplió su intervención más allá de Cuba. Mientras que sus comentarios sobre la isla se centraron en el aislamiento económico y la necesidad de reformas, su exposición sobre el derecho humanitario abordó la protección de las personas atrapadas en conflictos armados entre países.
Los dos elementos de su intervención estaban unidos por un énfasis común en la responsabilidad internacional. La política económica, el compromiso diplomático y la protección de la población civil fueron presentados como cuestiones que requieren cooperación en lugar de indiferencia.
Para Jamaica, esta posición refleja su preocupación por las consecuencias humanas de las disputas internacionales. Las declaraciones de Johnson Smith situaron el sufrimiento de los cubanos junto al saldo más amplio de víctimas civiles asociado a los conflictos armados, al tiempo que instaban a los Estados a cumplir sus obligaciones.
La diplomacia como respuesta preferente
La ministra sostuvo además que la diplomacia debería seguir siendo el primer medio, y el más constante, para resolver las disputas. Su declaración se produjo en el contexto de las rivalidades geopolíticas y las crisis debatidas durante la sesión de las Naciones Unidas.
Al dar prioridad a la diplomacia, Johnson Smith pidió un compromiso persistente incluso cuando las relaciones entre países son tensas. Su mensaje sugería que los desacuerdos deberían abordarse mediante un esfuerzo político continuado, en lugar de permitir que las disputas profundicen el aislamiento o aumenten el daño a la población civil.
En conjunto, las declaraciones de la ministra establecieron tres prioridades relacionadas: la reforma y la integración económica de Cuba, el respeto del derecho internacional humanitario y la diplomacia como principal vía para gestionar los desacuerdos internacionales.
El informe del Jamaica Inquirer presenta la intervención como parte de la contribución más amplia de Jamaica al debate sobre la reconstrucción de la cooperación multilateral. Los comentarios de Johnson Smith situaron la preocupación del país por Cuba dentro de un llamamiento más amplio para que los sistemas internacionales respondan con mayor eficacia al aislamiento económico, los conflictos armados y la división mundial.